¿Por qué expresar gratitud te hace ser más feliz?

En un artículo publicado por el Journal of Personality and Social Psychology en el año 2003, por los psicólogos Robert A. Emmnons de la Universidad de California y Michael E. McCullough de la Universidad de Miami, se determinaron las conclusiones de un estudio sobre la gratitud al que llamaron: “Dar las gracias por lo que uno tiene en lugar de preocuparse por sus desgracias: Investigación experimental sobre la gratitud y el bienestar subjetivo en la vida cotidiana.”

En el mencionado estudio se les pidió a un grupo de participantes que escribieran cinco cosas por las que estaban agradecidos, una vez por semana durante diez semanas seguidas. Otro grupo tenía que concentrarse en cinco problemas cotidianos y un tercer grupo en cinco cosas importantes que les habían ocurrido en sus vidas.

Las conclusiones fueron que las personas que tuvieron que manifestar gratitud se sintieron mucho más optimistas y satisfechos con su vida, incluso su salud física mejoró.

Gratitud

Tanto en este como en diferentes estudios más realizados por la Doctora Sonja Lyubomirsky, profesora de la Universidad de California especialista en estudiar los mecanismos que nos llevan a conseguir felicidad, se han podido determinar los múltiples beneficios de expresar nuestra gratitud.

Aquí voy a nombrar ocho de los más significativos en los que expresar gratitud aumenta nuestros niveles subjetivos de felicidad:

  1. Pensar con gratitud ayuda a saborear las experiencias positivas de la vida.
  2. Expresar gratitud refuerza la autoestima y el amor propio.
  3. La gratitud nos ayuda a afrontar el estrés y el trauma.
  4. La expresión de gratitud estimula el comportamiento moral.
  5. La gratitud puede ayudar a establecer vínculos sociales y fortalecer las relaciones.
  6. Tiende a inhibir las comparaciones envidiosas.
  7. Ser agradecido reduce y evita tener emociones negativas.
  8. Nos ayuda a frustrar la adaptación hedonista.

Hay diversas maneras de practicar la gratitud, aquí voy a exponer algunas de las más significativas y que cosechan mejores resultados para aumentar nuestra felicidad.

  • Escribir un diario de gratitud:

Elige un momento tranquilo del día para poder reflexionar, sería conveniente hacia el final del día, antes de irte a dormir. Piensa en cinco cosas por las que estés agradecido en ese momento, puede tratarse de cosas sin importancia como que tu vecino gruñón te ha dado los buenos días hasta cosas mucho más sorprendentes como que tu hijo ha dicho sus primeras palabras. Puedes pensar en las personas que te quieren o en las cosas que haces bien para ti o para los demás.

Lo puedes hacer una vez al día, una  a la semana o dos veces al mes, tú decides, de una manera u otra los resultados los vas a poder ver.

  • Tener sentimientos de gratitud:

Si crees no tener mucho tiempo para dedicar a la escritura de tu diario de gratitud, otra posibilidad es, una vez al día, en la que estés tranquilo, agradecer todo lo bueno que tienes en la vida. Os voy a explicar cómo lo hago yo:

Cada mañana cuando salgo de mi casa para ir a trabajar, me cuesta dos minutos llegar a donde tengo el coche aparcado (alguna vez lo aparco un poco más lejos para dedicar más tiempo a esta actividad) durante ese tiempo voy agradeciendo todo lo bueno que tengo en mi vida. En mi diálogo interno voy diciendo “gracias por este nuevo día, gracias por esta nueva oportunidad para ser mejor, gracias por mi mujer y mis hijos tan maravillosos que tengo, por mis padres que me dieron la vida. Gracias por la casa tan estupenda en la que vivo, por mi coche que me lleva a todas partes. Gracias por el trabajo que me hace sentir realizado. Y, sobre todo, gracias por todo lo bueno que me va a ocurrir durante este maravilloso día”

Así comienzo cada día y os puedo asegurar que, desde que lo hago, llego al trabajo con mejor humor y me siento mucho más feliz.

  • Expresarle gratitud a una persona:

Se trata de hablar con esa persona que tú sientes que le tienes que agradecer algo y decírselo abiertamente. Puede ser por teléfono, cara a cara, por email o incluso a través de WhatsApp. Puedes hacerlo con tus padres, hermanos, esos amigos que te hacen favores o alguien que se ha portado bien contigo y se lo quieres agradecer.

Un ejercicio muy potente que suelo hacer con mis clientes de coaching es pedirles que escriban una carta de agradecimiento a alguien que sientan que se lo deben, especificando con todo detalle lo que esa persona ha hecho por ellos y exactamente de qué manera ha afectado en sus vidas. Esa carta después han de leerla a la persona en cuestión. Aunque los efectos también son positivos para la persona que escribe la carta por el mero hecho de escribirla, sin necesidad de entregarla, aunque si lo hace, el vínculo entre estas dos personas será mucho mayor.

  • Visita de agradecimiento:

Otro ejercicio para demostrar agradecimiento consiste en visitar a esa persona a la que  piensas que no le has agradecido algo y contarle cómo te sientes y lo mucho que te ayudó aquello que hizo por ti. La otra persona se sentirá sorprendida por la visita y te agradecerá así mismo que lo hayas hecho.  Es una forma de contagiar la felicidad mediante el agradecimiento.

  • Cambiar la estrategia de gratitud:

Otra cosa que puedes hacer es ir variando tu forma en la que agradeces todo lo bueno que tienes para no caer en la monotonía y realizar procesos automáticos. Un día puedes hacerlo por escrito en tu diario, otro con tus pensamientos a primera hora de la mañana, otro día antes de dormir pensando en algo que te ha salido bien ese día. Se trata de ir variando para no caer en el aburrimiento. Así puedes convertir la expresión de gratitud en una práctica significativa en la que aumente tu felicidad cada día.

Cada persona debe encontrar la forma más idónea de expresar gratitud, o de demostrar su agradecimiento a alguien. Busca realizar la que para ti sea más cómoda y efectiva. Lo que buscamos es aumentar nuestro grado de felicidad de una manera positiva con la que provoquemos que los demás también se sientan más felices.
 
Hay suficiente evidencia científica en el ámbito de la psicología positiva que corrobora estos resultados y, aunque no la hubiera, vale la pena realizar estos ejercicios por el sentimiento de bienestar inmediato que provocan en uno mismo.

 
 
 

Gerardo Romero Pozo
Licenciado en Psicología por la Universidad de Valencia. Experto en Coaching por la Universidad Camilo José Cela de Madrid. Executive Coach Certificado por la Escuela Europea de Coaching. miembro certificado de la Internacional Coach Federation. Emprendedor Coach CCE, por el Excellence Research Institute. Empresario y emprendedor, ha realizado su trayectoria profesional dirigiendo varias empresas de hostelería y el sector de servicios durante más de 30 años. Actualmente director en Gerardo Romero Coaching Positivo, psicólogo en la delegación de la Fundación Dr. Javier Berché para ayudar a niños con altas capacidades, facilitador coach en La Akademia Valencia ayudando a jóvenes a mejorar su desarrollo personal, voluntario y facilitador en Desata tu Potencial generando positividad entre los jóvenes. Coautor del libro “Emprender con Valor, 10 historias escritas desde el corazón”.

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